Más consejos sobre almacenamiento
Evita la humedad: Guarda la bicicleta en un lugar seco para evitar la oxidación y la corrosión. La humedad elevada puede dañar tanto la bicicleta como la batería.

Utiliza un caballete: Utiliza un caballete para mantener la bicicleta en posición vertical. Esto ayuda a evitar una presión innecesaria sobre los neumáticos y la suspensión.

Retira la batería para un almacenamiento prolongado: Si piensas guardar la moto durante un periodo prolongado, extrae la batería y guárdala por separado en un lugar fresco y seco.
Lubrica las piezas móviles: Antes de guardarla, lubrica la cadena y otras piezas móviles para evitar que se oxiden y mantenerlas en buen estado de funcionamiento.
Comprueba si hay plagas en el área de almacenamiento: Asegúrate de que el área de almacenamiento está libre de plagas, ya que pueden dañar los cables y otros componentes.
Rota periódicamente los neumáticos: Si la moto está almacenada mucho tiempo, rota periódicamente los neumáticos para evitar que se formen pinchazos.
Protégete del polvo: Cubre la bicicleta con una funda de tela transpirable para protegerla del polvo y permitir al mismo tiempo que salga la humedad.

Inspección antes de guardarla: Inspecciona a fondo la moto antes de guardarla para identificar cualquier reparación o mantenimiento que pueda ser necesario.
Mantenla alejada de productos químicos: Guarda la bicicleta lejos de productos químicos y disolventes que puedan dañar sus componentes.
Ventila el área de almacenamiento: Asegúrate de que la zona de almacenamiento está bien ventilada para evitar la acumulación de humedad, que podría provocar óxido y moho.
Guárdala en interiores: Guarda la bicicleta en el interior cuando no la utilices para protegerla de la intemperie.
Cubre la moto: Utiliza una funda para proteger la bicicleta del polvo y la humedad.
Ponle candado: Utiliza un candado de bicicleta si la guardas en una zona accesible para evitar robos.



